Morena, Pasión Andina

miércoles, octubre 19

EL TIPNIS SE RESPETA C...

Ingreso de los marchistas por la Avenida Simón Bolivar



Niñas marchistas indígenas



Indígenas marchistas ingresando por la avenida Camacho




Recibimiento de la ciudadanía a los marchistas






¡El Tipnis se respeta c...! era uno de los estribillos que se repetía constantemente a lo largo del paso de la VIII Marcha Indígena que hizo hoy su ingreso a la ciudad de La Paz. Transcurrieron más de dos meses desde que la marcha partiera desde la amazonía boliviana el 15 de agosto de 2011. Tal vez preveyeron llegar antes, pero no pudieron, al contrario enfrentaron estoicamente muchos escollos en su camino. Aquel 25 de septiembre de 2011, no solamente quedará en la memoria de aquellos niños, mujeres y varones que vieron avasallados por completo sus derechos, por la violenta intervención que sufrieron., sino queda ya registrado en la historia de los pueblos originarios.




Eran aproximadamente las 11 de la mañana, la marcha ingresaba por la plaza Villarroel para tomar camino por la avenida Busch, para concluir en la plaza San Francisco. Caminé con la marcha ese corto tramo, nada comparado con el gran esfuerzo que realizaron los marchistas que caminaron kilómetros y kilómetros desde las tierras bajas hasta llegar a las montañas. Resistieron todos los embates que se les presentó, pudo más la fortaleza, la fuerza de aquellos que de verdad buscan que se respete su territorio, el hogar y el lugar donde vivieron sus ancestros y el que quieren dejar a sus hijos.




El riesgo latente para estos pueblos originarios que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad, es que la carretera que se pretende construir atravezando el núcleo de su territorio, deterioraría gravemente su hábitat y su vida. Una de las demandas dentro la lucha por la defensa del Tipnis, es cancelar definitivamente cualquier proyecto de construcción de carretera que pase por el centro del Tipnis.




Esta demanda ya no es sólo de los habitantes del Tipnis, sino de la gran población boliviana, sensibilizada por la importancia de preservar la Madre Tierra. Así, se escuchó muchos estribillos a favor del Tipnis y se vio muchos carteles referidos al mismo. La dura marcha que emprendieron los indígenas se ganó el cariño, el respeto de la población en general.




Hoy, es firme la decisión de los marchistas de ser atendidos en sus demandas. Si bien, el Tipnis que es área protegida puede ser avasallada, lo mismo podría suceder con otras áreas protegidas, lo cual sería un serio riesgo para las poblaciones indígenas además de implicar alteraciones en los ecosistemas.






Rosita Pochi

Waliki