Morena, Pasión Andina

sábado, marzo 22

UN FIEL SERVIDOR

El es uno de los ayudantes más fieles con los que se cuenta en el área rural. Carga en sus espaldas los productos producidos en una determinada población: hortalizas, frutas, etc.

“¿Y cuánto puede cargar un burro?”, pregunté,
“No mucho”, me respondió mi interlocutor. “Eso hay que calcular, porque si ponemos mucha carga, el burro dobla sus patas y se queda en el suelo, y no se mueve”.

El burro es de mucha utilidad en la comunidad y por ello también se debe cuidarlo. Antes de colocar algún tipo de carga, se coloca la carona. La carona está preparada en base a la unión de varios pedazos de tejidos que forman una especie de colchón, encima de la cual se coloca un tejido más grueso como el de una frazada hecha de lana de oveja, como se observa en la fotografía. Esta especie de colchón se ajusta con fajas tejidas de lana de manera que no se deslice a ningún lado. El objetivo de utilizar la carona es proteger la espalda de este servidor y asegurar que la carga no se caiga.

Hoy lo encontré esperando a su dueño en una Feria y decidí escribir algo sobre él.

Rosita Pochi

Waliki