Morena, Pasión Andina

sábado, enero 5

HASTA AQUÍ NOMÁS

"¡Hasta aquí nomás!", es lo que se escucha a diario en la Ceja, en Rio Seco o en otros sitios claves de El Alto.
¿Y esto a què se debe? Lo que sucede es que desde hace tiempo los conductores de minibuses se acostumbraron a acortar sus rutas. Todas las líneas son aperturadas con determinadas rutas que deben seguir conectando los diferentes sectores, por ejemplo el norte y el sur. Esto especialmente en ciertos horarios no se cumple, inclusive en varios casos dividen sus rutas en tres tramos. Por ejemplo, un minibus cuya parada es en Miraflores, en La Paz hace un recorrido hasta la Ceja, ahí anuncia otra ruta hasta Rio Seco. Ahí descienden los pasajeros y el minibusero anuncia otra ruta, provocando que una persona tenga que pagar más. Una de sus malas prácticas es cambiar el disco de identificación de ruta, mientras el minibus está en marcha de manera que sale de su parada con un número, pero cuando llega a la Ceja ya se encuentra con otro número.
Otra dificultad que deben enfrentar los vecinos es que muchas líneas a partir de cierta hora ya no ingresan a sus barrios, puesto que los conductores prefieren hacer una ruta cómoda según sus preferencias. Este es el caso de los barrios aledaños a la Tranca de San Roque, pues los minibuses dejan a los pasajeros en la tranca, lo cual obliga por ejemplo, que mujeres con niños pequeños tengan que caminar muchas cuadras.
Tránsito ejerce un control reducido al respecto, aunque el día de ayer el Alcalde interino de El Alto, Roberto de la Cruz, señaló que se había realizado un acuerdo con la Dirección de Tránsito para controlar esto. Si esto fuese permanente sería un gran ayuda para la población afectada.

Rosita Pochi

Waliki