Morena, Pasión Andina

miércoles, octubre 10

LA MASACRE DE OCTUBRE 2003

Desde Septiembre de 2003, se iría a desencadenar una serie de abusos en contra de gente inocente por parte del gobierno de Sanchez de Lozada. Una de las primeras víctimas de ese momento sería la niña aymara Marlene Nancy, muerta por un impacto de bala en la localidad de Warisata, luego de ella llegarían muchos otros más, más de 50 muertos y una multiplicidad de heridos en lo que se denominaría luego como OCTUBRE NEGRO.

En El Alto, se había declarado un paro que ya llevaba varios días, había vigilias y vecinos de las diferentes zonas reunidos en diferentes puntos de bloqueo en diferentes horarios. El gobierno había desplegado grandes contingentes policiales en diferentes sectores de esta ciudad. El Alto estaba movilizado.

Ramiro Vargas Astilla, era un joven de 22 años, hijo de un dirigente de la zona de Rosas Pampa en ese año, 2003. Ahora tendría 26 años, estaría caminando por la zona, estaría trabajando por su hijo y por su esposa y también velando por sus padres.

Pero el 9 de octubre de 2003, Ramiro se había convertido en una nueva víctima del gobierno represor de entonces que quería acallar nuestras voces a bala. Según relata su esposa, él había salido antes de medio día de su casa, al ver que no retornaba salió a buscarlo a la avenida 6 de marzo, pero no lo encontró, volvió a su casa y al rato, le avisaron que Ramiro estaba herido en el hospital, cuando llegó al hospital, Ramiro ya estaba muerto, tenía un balazo en la frente.

Rosita Pochi

Waliki