Morena, Pasión Andina

miércoles, octubre 17

LA IRA DE ATILA

Ayer martes 16 parecìa que se habìa desatado la ira de Atila, por que lo que vi caminando por la zona 12 de octubre. Un día anterior el lunes 15, los padres de familia habìan realizado una marcha rumbo al Ministerio de Educaciòn par solictar la construcción de aulas para las escuelas y colegios. Por lo que supo, no fueron atendidos por las autoridades responsables. Molestos por lo acontecido, el dìa de ayer los padres de familia realizaron bloqueos en varios lugares de El Alto. Había cientos de personas, y en algún momento, la gente empezó a atacar los bares y lenocinios que existen por todo este sector. Puertas y paredes fueron destrozadas para ingresar a estos locales y sacar todo lo que pudieron.
Mesas, colchones, botellas, equipos de sonido, ropa, botellas, papeles, estantes, mantas, zapatos, etc. salían volando de estos locales para acumularse en varias calles, para luego ser quemados. Una camioneta fue sacada de uno de estos lugares y también incenciada.
¡Quémenlo, ya va a llover! ¡fuego, levántense! ¡ lo han quemado, qué jodido!,
eran algunas de las expresiones que se escuchaban. Lo cierto es que furia de la gente acumulada, al ver que las principales calles de la zona 12 de octubre, se han convertido en una especie de Sodoma y Gomorra. Los padres de familia airados señalaban que adolescentes entran a beber a estos locales, que jovencitas son prostituidas, que hay muchos atracos e inseguridad al caminar en estos lugares, que se vende bebidas durante el día y la noche, en fin, una seguidilla de razones. Quienes caminamos por esas calles, sabemos que eso y muchas cosas más suceden.
Existe una norma que señala, que no pueden existir bares, cantinas y otros a 100 metros de centros educativos, pero esto no se cumple en la 12 de octubre, ni tampoco en otras zonas de El Alto, como Villa Dolores, Villa Esperanza, cerca de la Universidad Pública de El Alto, y otros muchos lugares. Existieron reclamos de los vecinos, los cuales nunca fueron atendidos. Y este tipo de cosas pasan, cuando se llega al límite.

Rosita Pochi

Waliki