Morena, Pasión Andina

sábado, noviembre 22

EN EL MINIBUS





Subir a un minibus es siempre una nueva experiencia. En anteriores posts había comentado el trabajo del voceador que a un principio generalmente eran varones, en su mayor parte, niños y adolescentes. Posteriormente, aparecieron las voceadoras generalmente muchachas jóvenes. Pero ahora, lo que uno encuentra son voceadoras que generalmente son esposas de los conductores. En algunos casos, los conductores son también propietarios de los minibuses y en otros no, pero actualmente se ve a la pareja compartiendo este tipo de trabajo, es decir el varón conduce el vehículo, la mujer se desempeña como voceadora y si tiene una wawa (bebé), la wawa va sujetada al espaldar de uno de los asientos con la ayuda de un aguayo como en la fotografía que apreciamos.
El compartir el trabajo, sea que sean propietarios del minibus o no, permite a la pareja ahorrar el dinero que tendrían que pagar al voceador. Por otra parte, otros minibuseros prescinden del voceador por ahorrar pero esto genera también varias dificultades a los pasajeros.
En la dinámica laboral cada quien busca una estrategia que contribuya al ingreso familiar y el ejemplo que observamos es una opción.

2 comentarios:

Romi dijo...

Cristina,
Me hicistes recordar un viaje en Puno. La voceadora de nuestro minibus (la hijita del conductor) no podia tenia mas de 10-12 anos. Era toda un joyita como se manejaba con los pasajeros y el dinero. Me quede muy impresionada aunque tambien un poco triste ya que era de noche, hacia muchisimo frio y uno desearia que los ninos puedan estar tranquilos en casa, y poder vivir su juventud como se debe. Es una realidad completamente diferente de las nuestras y una que nos debe hacer reflecionar de como los ninos viven, y sobreviven, en otros paises.

boliviaindigena dijo...

Romi,

Pienso que en varios países de latinoamerica los niños y niñas ingresan al mundo laboral tempranamente impulsados por las condiciones de pobreza y necesidad que existe en un continente caracterizado por tener un gran población infantil y juvenil.

Rosita Pochi

Waliki