Morena, Pasión Andina

jueves, febrero 7

GUARANÍ

Los guaraníes se constituye en uno de los pueblos indígenas que habita las tierras bajas en Bolivia, pero según refieren Tadeo Zarratea y Feliciano Acosta en el texto Avañee, “a la llegada de los españoles los guaraníes ocupaban toda la parte este de la América del Sur entre el rio Marañón, el Amazonas, el océano Atlántico y la Cordillera de los Andes”. Actualmente se encuentran distribuidos en los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija. Dentro de todos los pueblos originarios existen mitos de creación y revisando encontré la siguiente información que deseo compartirla.

"Según la cosmogonía guaraní se dice que “Ñanderuvusu creó la tierra sobre dos palos cruzados. En el centro de la tierra hizo la primera casa y la primera chacra. Luego se retiró a su morada. Un hijo suyo llamado Ñanderyke´y creo posteriormente todos los demás elementos”. Añade que alguna vez vendrá “nuestro padre absoluto” a sacar uno de esos palos y la tierra se desplomará al abismo eterno. El sol no volverá a verse, por cuya causa acabará toda clase de vida en la tierra. Pero antes que esto ocurra vendrá un gran tigre azul (jaguarovy) a causar estragos. Luego la tierra empezará a desmoronarse desde el poniente (mba'emegua). Luego las grandes lluvias abarcaran toda la tierra que finalmente se desplomará. No obstante, el género humano se salvará emigrando a la morada de su padre. Tal vez se funde estas creencias la reverencia profunda que realizan para saludar al sol naciente y la idea meramente conjetural “del mañana” (ko'eramo) que literalmente significa “si amanece”, pues, en un día cualquiera podría dejar de amanecer."

El sol se halla en el pecho del creador Ñanderuvuso y se constituye en el único elemento visible según el relato guaraní. Dentro de los pueblos indígenas el sol tiene un rol importante como generador de vida y desde mucho tiempo atrás se realizan una serie de rituales. Recordemos que durante el incario existía un grupo de mujeres escogidas, denominadas Vírgenes del Sol, de las cuales algunas eran elegidas para ser ofrendadas al Sol en una huaca o sitio sagrado. Este ritual se daba en agradecimiento a que el sol permitía que la vida humana, animal, vegetal existiera. Con el tiempo, este ritual desaparece, pero aún hoy se dice que la práctica de ofrendar un ser humano se mantiene, por ejemplo, cuando se construye puentes se dice que se entierra personas en los pilares, eso para asegurar que el puente vaya a resistir por laaaaargo tiempo. Claro está el que va a ser ofrendado ni se entera porque previamente es adormilado completamente con alcohol.

Rosita Pochi

Waliki